Dias más, días menos.
Pero han sido días de días, donde todo ha dado vuelta como un perol incansable.
Estas últimas semanas mi vida ha cambiado en muchas cosas, o por lo menos he tenido ese sentimiento. El problema es que no se como manejarlo.
Me he encontrado con la difícil tarea de encararme a mi misma, de tratar de hacer todo lo posible para abrirme los ojos y dejar el miedo atrás, no ha sido fácil, pero lo he hecho y eso es mucho decir.
Resulta que mi vida está como dividida en dos, no mi vida como tal, pero si mis deseos y mis metas.
Por un lado se encuentra alguien sumamente artista y por otro se encuentra alguien con un título de ingeniero, que aunque no es "tan" ingeniero, es lo que tengo para ir "ganándome la vida".
Dentro de todo este (re)conocimiento de mi misma, me encontré en un punto donde pensé que yo era la única que había estado pasando por esto, pues no.
Una parte de mi empezó a gritarme lo que necesariamente quería, pero otra parte, empezó a empujarme por un camino que -siento- torpemente decidí, ese camino de la rutina, del día a día y de todas esas cosas con las que tengo que encontrarme... Así que decidí hacer un punto medio, un punto donde pueda combinar un poco de lo que deseo y un poco de lo que debo hacer, por lo menos hasta que tenga suficiente (madurez) estabilidad para desprenderme del cordón umbilical empresarial...
A pesar de que estos últimos días han pasado una serie de acontecimientos personales que me han hecho inclinar la balanza al sentimiento de "No seas idiota y termina de ser lo que quieres ser", creo y siento, que debo aguantar un poco más.
Queda esperar.
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